lunes, 27 de febrero de 2023

ANÁLISIS COSTO BENEFICIO DE UN MILITANTE DE PARTIDO POLÍTICO

Hay un problema que genera el tener muchos partidos políticos en nuestro Perú (la Ciencia Política lo estudia como el concepto de multipartidismo). Recuerdo que mi amigo Raúl me contaba que era militante de un partido político. Se presentó para un puesto de trabajo e incluyó que pertenecía a dicho partido. Me dijo que ese punto —según él— le había perjudicado, puesto que, en la entrevista, le hicieron notar ese detalle en términos negativos. Al margen de la recomendación que le di, el tema me pareció interesante para reflexionar, así que comencemos.
El excesivo número de partidos políticos propicia problemas en el propio sistema de partidos, al disolverse la expectativa que pudiera tener un militante, respecto de su deseo de participar en gobierno (de ser parte del gobierno) en algún momento de su existencia. Es decir, cumplir con la razón de ser del partido político si logra ganar las elecciones: tomar el control del gobierno para administrarlo.
Si nos imaginamos que nuestro sistema de partidos fuera uno en que, 3 o 4 partidos políticos tienen posibilidades reales de llegar al poder mediante elecciones a las diferentes instancias de gobierno. Los militantes del partido ganador, sabrían que tendrían oportunidad de incorporarse a la gestión de gobierno, sea solos, si tienen mayoría o en alianza o acuerdo tácito con otro grupo político.
Inclusive, los militantes de los partidos que perdieron las elecciones, sabrían que en las próximas elecciones, tendrían la oportunidad de gobernar e ingresar al Estado para hacerlo. Por supuesto, no hay una relación de causa – efecto, pero si una tendencia o posibilidad de que ello suceda, al haber 3 o 4 partidos en el sistema. Como el período de gobierno en el Perú dura 5 años, entonces en ese periodo de tiempo hay espacio para el desarrollo partidario (hacer carrera en el partido político) y el desarrollo profesional (ganar experiencia).
Sin embargo, ¿Qué pasa con un sistema de partidos como el nuestro, en la que en promedio hay 15 o más partidos políticos en cada eleccion política (sean presidenciales y municipales) y logran re-inscribirse un número similar de ellos? De ese número, por lo menos la mitad llegará a poner representantes en el parlamento, y el partido que gane las elecciones, tendrá que establecer algún tipo de “acuerdo” para tener los votos necesarios en él. Pero desde la posición de los militantes, aparece un problema complejo.
¿Qué probabilidades reales puede tener un militante de un partido político si a la incertidumbre normal de ser opción de gobierno en un contexto de 3 o 4 partidos, se le presenta el escenario de que compiten con 15 partidos? La probabilidad, a mi entender es casi ninguna. En una realidad extrema como la mencionada, un militante de un partido político, si no tiene objeciones ideológicas, ni éticas muy intensas con los demás partidos, debería apuntar a involucrarse con aquel que potencialmente tiene más opciones de triunfo en la próxima elección (osea apuntar a ganador). Sin embargo, dicha acción promueve el transfuguismo o deslealtad actuación cuestionada desde una perspectiva ética e institucional.
¿Qué otras opciones tienen los militantes? Expectativas de incorporarse a la gestión de otro partido a través de sus relaciones amicales, perseverar en que su partido llegará alguna vez al gobierno o en su defecto abandonar la vida política partidaria y dedicarse a otra cosa. De todas esas opciones, no cabe duda que la primera es la que prevalece. Por eso, también se hace evidente,de acuerdo a nuestra realidad de partidos políticos peruanos, por ejemplo casos como el fujimorismo que llevan 16 años sin haber vuelto al gobierno nacional, el Partido Aprista Peruano desde el 2011, el Partido Perú Posible desde el 2006, el PPC que nunca ha sido gobierno nacional y sólo tiene experiencia municipal. Acción Popular, que no ha vuelto al gobierno desde 1985 en que Fernando Belaunde culminó su segundo mandato, o casos como Unión por el Perú que, desde 1995 pugna por llegar al gobierno y que en su camino sólo ha visto disminuir su militancia. Podría investigarse, cómo se van “reciclando” a lo largo del tiempo. Y ni qué decir de los Partidos o Alianzas que surgieron, aunque eso es para otro tema de análisis.
En conclusión, tal como están las cosas, el sistema de partidos políticos peruano, propicia, promueve, incentiva el transfuguismo (el paso de un partido a otro) entre sus militantes, al no tener estos un horizonte más o menos claro de posibilidades de ser gobierno, entre un periodo de gobierno y otro, por el excesivo número de partidos que compiten en los procesos electorales. Por lo tanto, se puede observar la tendencia a que el partido que alcanza el gobierno va incrementado el número de sus militantes, el mismo que disminuye cuando deja de ser gobierno. Finalmente, se puede observar la tendencia de que el número de militantes que pierde el partido político que deja el gobierno, lo capitaliza en parte, aquel que lo sucede por lo menos eso es lo que nos muestra la Estadística con los estudios de la Ciencia Política, de manera muy interesante. 

Por cierto hace unos días me encontré con mi amigo Raúl otra vez: "David ahora.. ¿a quien apuntamos para estas próximas elecciones?."

viernes, 24 de febrero de 2023

CULTURA ORGANIZACIONAL PARA LA GESTION POLITICA


Normalmente suelo tratar temas que pertenecen a la Ciencia Política (poder, relaciones, estrategia, historia, ideología, etc.) sin embargo la otra vez conversando con mi amigo Caleb cuya formación es de ingeniero industrial reflexionamos sobre cómo los otros profesionales (no hablo de abogados, sociólogos y economistas) encuentran habilidades para desempeñarse en el quehacer político cuando tienen esa oportunidad por ejemplo los médicos, administradores, ingenieros, psicólogos, etc. Los cuales se refieren a aspectos fundamentales como: Cultura organizacional, Gestión corporativa, Capital humano, entre otros.

Recuerdo hace muchos meses cuando me dieron la oportunidad de ejercer administración en la empresa donde laboro tuve que aprender e investigar sobre herramientas que pudieran hacer efectiva mi labor, de allí que me encontré con el libro “Los 7 hábitos de la gente altamente efectiva” publicado en 1989 obra del estadounidense Steven Covey, un libro de autoayuda que ha influido mucho en mi vida. Y de ese libro vengo a hablarles hoy.

Uno de los aspectos centrales que se colige del libro escrito por Covey, es que el ser humano al actuar frente a sí mismo y su entorno, es la capacidad de actuar y no reaccionar. Es decir, conducir sus comportamientos sobre la base de la razón y no de la irracionalidad.

A pesar que, la mayoría de las personas actuamos de manera irracional, porque nuestro cerebro está gobernando biológicamente por el cerebelo, el educar a éste para que actúe en torno al análisis racional de los procesos sociales, es un emprendimiento muy importante y retador, porque justamente los hábitos propuestos implican un cambio radical de los paradigmas o modelos humanos. Por tanto, se parte de una concepción del hombre al cual se le considera como uno entre iguales, y no como un ente diferente y excluyente. Igual en el sentido de reconocer y ser reconocido bajo los mismos supuestos éticos y morales y no diferenciarlos por rasgos físicos o de otra índole.

Desde este enfoque, la propuesta de Covey tiene implícito principios éticos y morales propios de la cultura occidental, como la tolerancia, el cambio, la cooperación, la visión del futuro mejor, etc., que para muchos estaban ausentes de la cultura empresarial o que por prejuicios se consideraba que había una diferencia ética y moral entre la empresa y el individuo.

Así, el sentido de competencia que para muchos es un valor negativo, se revaloriza y adquiere su real significado al comprender que, las capacidades humanas poseen la cualidad de incrementar la comprensión de los procesos humanos, sean estos de orden económico, social o político. En tal sentido, la competencia no implica un actuar desprovisto de valores para ganar, ya que el ganar o tener éxito debe enmarcarse precisamente en la concepción del hombre descrita líneas arriba y actuar en consonancia a esa creencia.

Asimismo, desde esta perspectiva, el cambio adquiere una dimensión nueva, ya que los seres humanos tendemos a temer al cambio por el mismo hecho de la incertidumbre o inseguridad que genera esa situación. Desde la visiòn de Covey, el cambio es parte necesaria del quehacer de la humanidad, que ha permitido la evolución en todos los sentidos y direcciones de la historia de la humanidad.

Por tales argumentos, el autor denomina a su propuesta como hábitos y no reglas o pautas, porque el hábito es un “modo especial de proceder o conducirse adquirido por repetición de actos iguales o semejantes, u originado por tendencias instintivas”. Es por tanto una costumbre, parte de la personalidad del individuo o de la empresa que se interioriza.
Puede resumirse los siete hábitos propuestos por el autor de la siguiente manera:

1.         Ser proactivo Significa que la vida es producto de los valores y no de los sentimientos, en el caso de las organizaciones es producto de sus decisiones, no de sus condiciones. Lo opuesto a ser proactivo es ser reactivo, lo que significa que la vida es una función de los sentimientos, de los estados de ánimos. El concepto básico es elegir y asumir nuestras responsabilidades. Se recusa el determinismo como elemento que condiciona nuestras vidas, reconociendo que hay variables que no se pueden controlar, pero se enfrentan y se actúa en consonancia.

2.         Comenzar con el final en mente significa ver una imagen mental un panorama general de hacia dónde quiero llegar, es la visión del futuro, de propósito que se quiere alcanzar, es la imagen objetivo de hacia dónde quiero llegar. Implica establecer la visión de corto, mediano y largo plazo, e identificar los posibles problemas y las oportunidades.

3.         Primero lo primero (prioridades): Significa que hay que decidir qué es realmente lo principal, elegir las prioridades, romper con las ataduras sociales y empresariales que impiden separar lo prioritario de lo no prioritario. Las cosas que importan más nunca deben estar a merced de las cosas que importan menos.

4.         Ganar / ganar: Es el hábito del beneficio mutuo, el paradigma o principio fundamental es la abundancia, desde una perspectiva del compartir, esto no es una amenaza, sino una oportunidad para incrementar el valor de la persona. Hay que pensar en el pastel a repartir, no como un término finito sino como un espacio de compartir en que los involucrados comparten las ganancias.

5.         Comprender y ser comprendido: Todos queremos ser escuchados y ser comprendidos, porque creemos poseer la verdad, cuando lo realmente importante es comprender primero al interlocutor, para ello hay que escuchar y ello implica un proceso comunicativo empático. Ponerse en los supuestos del otro para enriquecer el diálogo permite entender y ser entendido. Antes de buscar ser entendidos hay que entender primero.

6.         Sinergias: Es un hábito cooperativo por excelencia, implica dejar de pensar en que una sola persona, por más brillante que sea, no puede hacer todas las cosas. Por ello implica la cooperación y el trabajo en equipo, representa la “acción de dos o más causas cuyo efecto es superior a la suma de los efectos individuales”, es decir, unidos se consigue algo mejor que separado, valorando las diferencias, no solo tolerarlas sino celebrarlas e integrarlos en algo superior.

7.         Afilar la sierra: Aprendizaje continuo, el cambio es permanente y hay que reciclarse permanentemente, estar siempre listos para aprender, emprender e innovar. El cambio es el valor. Lo único permanente es el cambio.

En conclusión podemos reconocer que estos hábitos podemos aplicarlos a muchas facetas de nuestra vida y no solamente al aspecto laboral, pues en las relaciones amicales, sentimentales y en la Gestión pública o hacer buena política que es fundamental. Con los años he aprendido que también se puede incorporar la HONESTIDAD, LA CONFIANZA Y EL RESPETO para dejar buenas raíces, pero desarrollar estos valores será motivo de una publicación futura.

REFERENCIAS