Y dígame, ¿para qué sirve la nave del Estado,
si no están todos a bordo?
Tijan M. Sallah, The State (1996)
¿Qué entendemos por reforma del Estado? Es una definición política. En esta definición política el Estado debe redefinirse como institución y como representación.
Reformar el Estado es cambiar o redefinir sus roles o funciones en la sociedad. Es un cambio de la estructura institucional del aparato estatal (funciones y roles) Reformar es redefinir la estructura de poder existente y cómo se distribuye. Es replantear los límites y el ámbito de la acción del Estado. La reforma es fruto de un proceso político y requiere amplios consensos. Supone una adecuada articulación entre criterios técnicos y políticos.
La Reforma del Estado supone una visión política y estratégica (Quo vadis?) Si solo fuera un aggiornamiento o modernización los cambios serían en el plano organizacional, recursos humanos, procedimientos y tecnología. Pero, el leit motiv de una reforma es o debería ser el ciudadano. Sin él como eje, entonces los cambios sólo obedecerían a requerimientos o condicionamientos externos: mejorar nuestra capacidad de pago de la deuda externa y ser funcionales al mercado mundial; o tan solo obedecerían a sofocar presiones internas: impulsar la distensión social y favorecer la gobernabilidad.
La Reforma del Estado supone redefinir la manera como la sociedad quiere relacionarse con el Estado y la manera como el Estado quiere relacionarse con la sociedad. Este ‘pacto’ re-fundacional permite no solo construir un mejor presente sino también un futuro en el que la palabra nosotros adquiere sentido como concepto integrador de la colectividad. El Estado no puede ser oligárquico en el sentido de ser un Estado construido para beneficio de unos pocos. El Estado peruano para que sea viable debe ser un Estado democrático e incluyente.
Definir la naturaleza de la reforma del Estado supone también definir ¿para quién reformar el Estado? Y ¿Para qué? Las reformas liberales de los años 90 han sido para fortalecer al gobierno; especialmente su capacidad recaudadora y financiera; siendo uno de sus productos residuales el desarrollo de los derechos del consumidor en determinados ámbitos. Sin embargo está pendiente la reforma del Estado en el plano social y político.
Una de las premisas básicas es redefinir las relaciones entre el Estado y la Sociedad. Esta redefinición supone tener claro qué entiende la ciudadanía por reforma del Estado. O, en su defecto, ¿cuáles son las expectativas de la ciudadanía con relación al Estado?. Es importante saber ¿en qué piensan los peruanos cuando piensan en el Estado? Y ¿qué esperan de él?
A tenor de varias encuestas la ciudadanía espera: 1) Educación; 2) Salud, 3) Empleo, 4) Justicia y 5) Seguridad . Y aunque estas tareas son esperadas del Estado, la salud, la educación y el empleo se consideran y son competencia –obligación para decirlo en términos populares- del gobierno –léase el Poder Ejecutivo-.
Es necesario redefinir las relaciones entre la sociedad política (partidos políticos) y la ciudadanía a través de mecanismos de representación que las re-legitime. Esta re-legitimización puede contribuir a la gobernabilidad debido a que no basta con la legitimidad de elección. También se requiere legimitidad de gestión. (Cardoso: 2004)
Las reformas políticas suponen: 1. Reformas en el Sistema de Gobierno; 2. Reformas en el Sistema Electoral y 3. Reformas en el Sistema de Partidos.
Las reformas del sistema de gobierno deben apuntar a moderar el presidencialismo, fortalecer la gobernabilidad y dotarlo de instrumentos que le permitan encarar las crisis a nivel gobierno y las convulsiones sociales que suelen ser frecuentes.
Otros elementos son las necesarias reformas del sistema electoral. Estas reformas podrían impactar en el sistema de partidos. Podrían generar condiciones para reducir las tendencias a la fragmentación y a la atomización política; así como constituir en un freno para las tendencias centrífugas. Las condiciones para el desarrollo de tendencias centrípetas fortalecerán los partidos o alianzas, des-incentivaran los individualismos y personalismos, disciplinará a los partidos; reducirá el universo de opciones a cuatro o cinco al disminuir los matices y ser mucho más evidentes las distancias ideológicas.
La reforma del Estado es afirmar la centralidad de la política sobre la economía. Y que esta política debe estar regida por criterios democráticos no sólo electorales sino también participativos.
En resumen, la reforma del Estado supone una
1. Redefinición constitucional si tiene cono eje la redefinición de los roles de los poderes y de los organismos públicos
2. Redefinición legal de los poderes públicos
3. Una dimensión política: descentralización y regionalización
4. Una dimensión económica
5. Una dimensión social: educación y salud
Sería conveniente que las reformas fueran organizadas en paquetes de reforma de corto, mediano y largo plazo.
¿POR QUÉ REFORMAR EL ESTADO?
1. Porque el mundo ha cambiado;
2. Porque la sociedad peruana ha cambiado y tiene nuevos actores sociales.
3. Porque el proceso de globalización demanda la funcionalidad de ciertas economías y Estados;
4. Porque el Estado no se adecua como instrumento de solución de los graves problemas de la sociedad: vg. pobreza, exclusión, dotación de servicios básicos.
NECESITAMOS TRANSPARENCIA INFORMATIVA
• Generar herramientas que procuran mejorar la calidad de la gestión pública.
• Generar los incentivos necesarios para mejorar la relación entre el estado y los ciudadanos.Contribuir a establecer una relación de confianza entre el Estado y los ciudadanos, donde la ciudadanía perciba al Estado como aliado y servidor y el Estado tenga como prioridad el servicio al ciudadano.
• El presupuesto participativo y todos los agentes que permiten el acceso a la información pública.
Según Ley N° 27806 el Gobierno promueve la transparencia de los actos del Estado y regula el derecho fundamental de acceso a la información consagrado en el numeral 5 del artículo 2° de la Constitución Política del Perú.
Se ha avanzado en desarrollar una estrategia para establecer y fortalecer mecanismos que obligan al Estado a ser más transparente en materia económica. Además del Portal de Transparencia Económica, esta estrategia incluye acciones relacionadas con la formulación del presupuesto del Estado, el introducir transparencia en el patrimonio del Estado, el acceso ciudadano a la información pública, las medidas para darle más poder fiscalizador a los ciudadanos, la eliminación de la competencia desleal del Estado y otras normas que promueven la transparencia.
La transparencia informativa ocupa un espacio crucial en los gobiernos democráticos del mundo, pues quien posee información cuenta con una ventaja frente a quien carece de ella. Por ello no debe ser privilegio de unos cuantos.
Recordemos que un gobierno obligado a transparentar sus planes, su desempeño y sus resultados será un gobierno tendiente a satisfacer las demandas de la ciudadanía.
Lograr sujetos obligados transparentes exige un compromiso cívico, donde la participación de la ciudadanía que demande información es un elemento indispensable en el camino hacia una verdadera democracia. Por ello, es necesario y urgente que asumamos el reto con determinación: la ciudadanía volviendo un hábito el uso de este derecho y nuestros gobernantes facilitando el acceso a la información.
Nos proponemos que nuestro Estado sea ejemplo en materia de transparencia por lo que todos debemos trabajar arduamente para hacer accesible y expandir el uso de este derecho y fortalecer la cultura de la transparencia promoviendo el manejo responsable de la información.
La transparencia debe tomarse con una visión de Estado, que implica un esfuerzo a largo plazo y que debe trascender hasta nuestra cultura misma. Así, contribuiremos en la construcción de una sociedad con mejores condiciones para el crecimiento de nuestro Estado, mediante una participación más implicada en los asuntos de gobierno.
Como conclusión de nuestras reflexiones y en aras de la brevedad, sostenemos en primer lugar que hoy más que nunca es necesario y urgente que el mundo corporativo asuma la obligación de informar a la sociedad en general y a los sectores afectados más directamente en particular de su conducta y que lo haga profesionalmente, es decir, con genuina honradez y con arreglo a las técnicas de información que la comunicología ha alumbrado.
En segundo lugar, sostenemos así mismo que la adopción comprometida de una “cultura moral” y democrática sería, incluso, más eficaz que las exigencias de los códigos de buen gobierno y leyes de transparencia en vigor, en una sociedad que destila una alarmante carga de corruptelas y riesgo de posibles manejos en la sombra de información privilegiada.
Por último, sostenemos también que el fundamento de la exigencia de una información clara y responsable, o transparencia informativa, se halla en la llamada responsabilidad social que afecta a todos los entes colectivos formales (instituciones y organismos de supervisión y control, etc....) y que constituyen, en última instancia, la expresión de las ideas y creencias del cuerpo social.
REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS
ACUERDO NACIONAL
2002 Políticas de Estado. Lima: PCM
Banco Interamericano de Desarrollo (BID)
1994 Elementos para la modernización del Estado. Washington D.C. Julio.
CARDOSO, Fernando Henrique
2004 “Reforma del Estado y gobernabilidad democrática”. En: Brújula, 6: 17-26.
TANTALEAN, Javier
2004 “Reforma del Estado y modernización de la gestión pública dentro de la perspectiva de la gobernabilidad democrática, económica y social. 90pp.

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