Quiero comenzar este 2022 hablándoles sobre política distrital, es efectivamente un año de competencias electorales, al margen de las preferencias, identidades partidarias u ideologías.
Si bien tuvimos elecciones en ese 2021 que se fue , los partidos (con sus logos) y sus caudillos ahora buscarán el "arrastre de votos" para que sus distintos candidatos lleguen, así tenemos a la P (podemos) de Urresti, la R (renovación popular) de López-Aliaga como los más fuertes (fotografía del momento). Tanto es asi que ex-alcaldes, ex-candidatos que tuvieron respaldo en las últimas elecciones están apostando.
Por ejemplo en Santa Anita, Olimpio Alegría la va a tener difícil frente a Leonor Chumbimune, creo yo que son los que pelearán hasta el final, el resto se dará a conocer pero no llegarán. Ya analizaré a cada uno de ellos más adelante. Sus posibilidades.
En Ate, otro intento más de Enrique Dupuy que se enfrentaría a Oscar Benavides en una nueva versión de los clásicos enfrentamientos de los últimos años. En ambos ejemplos mencionados la A se enfrenta contra la P.
La pandemia nos ha enseñado a realizar formas de hacer campaña electoral pero no han sido efectivas, nada mejor que el contacto, que las movilizaciones, que las actividades, que las reuniones -sacrificio necesario- para buscar el voto vecinal, estas elecciones más que políticas o ideológicas son vecinales o de servicios públicos.
Será interesante el papel de los equipos partidarios, el conocimiento, los operadores políticos con la difusión de la propuesta, y la logística por supuesto. No se puede confiar sino en el mismo trabajo efectivo, así que les recomiendo que busquen profesionales de ciencia política y no hagan caso a sus ayayeros esos siempre les llevan al desastre.
Aparte también está la inclinación de los equipos de Gestión Municipal actual ¿a quienes respaldarán los salientes alcaldes? y el Partido R (de López-Aliaga) en Ate y Santa Anita. Se vienen tiempos de Guerra, ¡¡preparen sus ejércitos!!.
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